En el bosque, unos claveles a lo lejos;
los rojos colores se empezaron a desdibujar
y el silencio arribó tras el cese de las risas.
Entre la maleza, las chicharras enmudecieron.
La tierra, en su asombro, contempló
un desierto viviente de arenas sin voces.
Un clavel se erguía entre fallecidos pétalos;
aquel lugar parecía un camposanto de estrellas
donde la noche había dejado sus luces fulgurantes.
Oscuridad de mudez negra que invadió al universo.
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Autor:
Luis Rayo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de mayo de 2026 a las 11:44
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 39
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Sergio Alejandro Cortéz, Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., ElidethAbreu, Nelly Cevallos - Liora, Maby De los Peña

Offline)
Comentarios1
Hermosa manera de versar amigo.
Solo hay que poner cuidado a esta metafora extendida:
La naturaleza de tierra santa observó
un desierto viviente de arenas sin voces.
Saludos
Justo me podrías ayudar a explicar la metáfora: "La naturaleza de tierra santa observó
un desierto viviente de arenas sin voces".
Gracias por tu observación. Tienen los versos problemas de desajuste de estilo, ritmo y coherencia interna. Muchas gracias estimado Justo. Los voy a corregir. Un abrazo.
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