Algodones de azúcar, rosa pálido.
Lágrimas coloradas, tonos vino
tinto; pelo encrespado como pino.
Atardecer brillante, rubor cálido.
Mírame de frente, huesudo escuálido.
Mírame, mi niño, cordero albino.
Ojos sabor a almíbar... ¿me persigno?
Si bien no soy digno, ¿rezar es válido?
Echado en la cama y en estado grave,
he intentado calmar a tu conciencia,
sin saber en qué momento se agrave.
Ya no quiero más saltos de impaciencia,
pues pido por que tu vida no acabe,
pero sólo recibo tu indolencia.
-
Autor:
Sangre y Chocolate 🩸🍫 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de mayo de 2026 a las 04:23
- Comentario del autor sobre el poema: Soneto para un paciente ingrato
- Categoría: Triste
- Lecturas: 27
- Usuarios favoritos de este poema: Una voz, Antonio Pais, Sheilo Sanz, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Francisco Javier G. Aguado 😉, Emilia🦋, Daniel Omar Cignacco, Carlos Baldelomar, El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo, Nelly Cevallos - Liora, Osler Detourniel, El desalmado
- En colecciones: 📝 SONETO.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.