Ura

Francisquico

Me herís con cruel ternura

Que solo en mi alma perdura

Y me besáis con tal dulzura

Que me hacéis perder la cordura

 

Que mi alma solo vuestra procura

Y sin fin y sin pensar jura

Que solo sin tu hermosura

No existiría ni un trazo de mi pintura

 

Tal vez repito mucho “ura”

Pero yo soy vuestra criatura

Y así es mi escritura

Sirve al corazón como costura

Para curar la amargura

 

Que con vuestra presencia es locura

Y para mí una gran aventura

Encontrarte en esta espesura

Y yo tan bajo y tú en tal altura

 

Con vuestra celestial picadura

Sin esfuerzo rompéis mi armadura

Y del pecado la dura atadura

Cambiándome de vestidura



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