Me herís con cruel ternura
Que solo en mi alma perdura
Y me besáis con tal dulzura
Que me hacéis perder la cordura
Que mi alma solo vuestra procura
Y sin fin y sin pensar jura
Que solo sin tu hermosura
No existiría ni un trazo de mi pintura
Tal vez repito mucho “ura”
Pero yo soy vuestra criatura
Y así es mi escritura
Sirve al corazón como costura
Para curar la amargura
Que con vuestra presencia es locura
Y para mí una gran aventura
Encontrarte en esta espesura
Y yo tan bajo y tú en tal altura
Con vuestra celestial picadura
Sin esfuerzo rompéis mi armadura
Y del pecado la dura atadura
Cambiándome de vestidura