El orgullo de los hambrientos.
Bajo pantallas encendidas hasta el alba,
las mandíbulas rígidas corrigen gestos frente al vidrio,
aprenden a modular la tristeza para volverla mercancía,
en el patio el sauce inclina las ramas sobre metales saturados de insomnio,
como si se conociera desde siglos la vergüenza de necesidades.
Estatuas de sal coleccionan frases ajenas
igual que estampillas arrancadas de una nación inexistente,
las guardan bajo la lengua,
como credo las repiten antes de dormir,
esperando que esa mínima celebración remiende la intemperie,
aunque después desprecien a quienes les ofrecieron migajas.
Porque el orgullo moderno suele odiar aquello que lo alimenta.
La marabunta es el encuadre de una fotografía torcida.
Labios tensos.
Un agujero negro coronando el cenit.
En cafeterías iluminadas por neón titilante
discuten sobre autenticidad como actores exhaustos,
apenas alguien aparta la mirada
el pulso les cambia detrás de las muñecas.
Entonces sobreviene el teatro:
publicaciones redactadas como epitafios prematuros,
ojeras convertidas en ornamento cadavérico,
melancolías usadas igual que prendas elegantes,
vidas enteras reducidas a vitrinas donde cada herida debe parecer “estética”.
inclusive la caída digna de contemplación pública.
Sin embargo,
el descanso no consigue habitar.
He visto extraños personajes construir una muralla con ironías veloces,
por su limitación responder antes de comprender,
atacar para sacudirse el temblor,
convertir toda conversación en mecanismo defensivo,
como perros famélicos alrededor de un monolito cubierto de pantallas,
incapaces de admitir que únicamente pedían “cercanía”.
Más arriba, una constelación atraviesa la madrugada indiferente,
los trenes continúan desplazando trabajadores agotados,
las ventanas siguen encendiéndose una por una,
alguien vuelve a revisar su rostro antes de dormir,
esperando descubrir en los ojos propios alguna forma de permanencia,
algo que no dependa de extraños presionando un símbolo luminoso.
xElthan
-
Autor:
Elthan (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 27 de mayo de 2026 a las 01:00
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 30
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Osler Detourniel, Mª Pilar Luna Calvo, El Hombre de la Rosa, Sheilo Sanz, Llaneza, El desalmado, Mario Rodolfo Poblete Brezzo., India De La Puente, Daniel Omar Cignacco, Emilia🦋, Javier Julián Enríquez, Éusoj Nidlaj, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Comentarios6
Preciadas y hermosas tus bellas letras estimado poeta y fiel amigo Elthan
Saludos afectuosos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Tus palabras, estimado, poseen la gentileza que te caracteriza.
Se agradece. Es grato encontrar personas que aún conceden valor a las letras y a lo que ellas intentan transmitir.
Saludos a ti.
Parece alguna madrugada en el centro de Santiago, Elthan, algo que no me sorprendería.
Que relato novelesco más criollo. Impecable de limpio. No diré más.
Felicitaciones, Poeta Elthan.
Mis respetos y un abrazo.
Mario, hay cierta territorialidad emocional, aunque no pensaba en un lugar específico al escribirlo, sí en ese hastío urbano y humano que termina apareciendo en muchas ciudades al mismo tiempo.
En esta era moderna, necesitar cercanía o validación mientras se aprende a ocultarlo detrás de ironías, orgullo, agotamiento psicológico y exhibiciones teatrales parece ser pan de cada día.
Saludos y un abrazo.
Un símbolo luminoso de poesía.
Te invito sin compromiso a mi nuevo poema.
https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-827330
Gracias por tu paso a mis letras.
Saludos a ti.
Elthan, gracias por estos versos. Hay en el texto una observación aguda de ciertas dinámicas modernas: la estetización de la herida, el mecanismo defensivo y esa búsqueda persistente de validación y permanencia. Gracias por compartir esa mirada.
Saludos poeta.
— LIORA
Gracias por la lectura Liora.
Lo que señalas se cruza bastante con la intención del texto: ese “hambre” ya no se limita a lo material, sino que se desplaza hacia necesidades más invisibles como ser visto, reconocido o incluso recordado. El “orgullo” termina funcionando como una especie de fachada estética e irónica que intenta ocultar esa carencia sin resolverla.
La paradoja de la época hiperconectada, donde la exposición constante no necesariamente se traduce en cercanía real. Más bien aparece una forma de aislamiento silencioso, atravesada por ansiedad afectiva y por la construcción de una identidad que vive mirando la propia imagen reflejada en otros.
Saludos a ti.
Profundo entendimiento. Muy fino. Saludos cordiales y un abrazo, mi querido amigo poeta.
Valoro tu lectura, estimado.
Me alegra que haya encontrado en ti esa recepción tan cercana y atenta.
Saludos a ti.
Felicidades poeta, un poema que hace reflexionar.
Agradecido por tus palabras. Es importante compartir perspectivas y lograr que logren reflexionar.
Saludos a ti.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.