No sabe que es río.
Nadie le dijo
que ese temblor marrón
que le cruza el lomo
se llama agua.
No sabe que arrastra.
Él solo empuja
lo que encuentra:
una sandalia rota,
un fémur de ciervo,
la sombra de un niño
que se asomó ayer
y ya es de arena.
No promete orilla
ni entiende de destinos.
Detenerse
sería nombrarse,
volverse el ruido
que los hombres llaman río.
Y sin embargo
llega.
Siempre llega.
Con su carga de barro,
de ramas,
de nombres olvidados
a la primera vuelta.
Llega al mar
sin saber que es mar,
sin saber que termina,
sin saber
que todo lo que trajo
se hunde ahora
en una boca más grande
que no juzga,
que solo traga.
Antonio Portillo Spinola ©️
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de mayo de 2026 a las 06:21
- Comentario del autor sobre el poema: Interpreto este poema como un recordatorio liberador. Me dice que no necesito entender, nombrar ni controlar cada aspecto de mi vida; mi único destino real es fluir, aceptar las vivencias que arrastro conmigo y, finalmente, entregarme con humildad al vasto océano del tiempo.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Rosario_Bersabe, Mauro Enrique Lopez Z., Tommy Duque, Antonio Pais, El desalmado, Antonio_cuello, Daniel Omar Cignacco, Noa Subin

Offline)
Comentarios1
Uauuuu, genial.
Gracias Rosario por detenerte en éstas letras.
Un saludo.
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