Antonio Portillo

El río


​No sabe que es río.
Nadie le dijo
que ese temblor marrón
que le cruza el lomo
se llama agua.
​No sabe que arrastra.
Él solo empuja
lo que encuentra:
una sandalia rota,
un fémur de ciervo,
la sombra de un niño
que se asomó ayer
y ya es de arena.
​No promete orilla
ni entiende de destinos.
Detenerse
sería nombrarse,
volverse el ruido
que los hombres llaman río.
​Y sin embargo
llega.
Siempre llega.
Con su carga de barro,
de ramas,
de nombres olvidados
a la primera vuelta.
Llega al mar
sin saber que es mar,
sin saber que termina,
sin saber
que todo lo que trajo
se hunde ahora
en una boca más grande
que no juzga,
que solo traga.
​Antonio Portillo Spinola ©️