Los gritos internos se escuchan como ecos, como un mar desbordado a punto de consumirte o como llamas imposibles de apagar hasta dejarte en cenizas. Te dejan sediento, sin habla, haciéndote sentir diminuto y sin piedad; son de esos gritos que te rompen en mil pedazos sin reparación alguna. Como un cristal al caer al suelo, sabes que podrías repararlo pero no será igual: las marcas quedarán y habrá pedazos que no se podrán reparar. Habrás querido arreglar hasta el más mínimo detalle, suplicando que quede lo más parecido a antes, hasta que entenderás que nada vuelve a ser igual.
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Autor:
Faniva (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de mayo de 2026 a las 13:53
- Categoría: Triste
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Antonio Pais

Offline)
Comentarios1
Hay gritos muy fuertes dentro del alma
gritos que se quiebran como cristales que se rompen
aunque se quieren repara ya no es posible.
Muy bonito e interesante amiga bella
Con cariño
JAVIER
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