Yo adoro una Verona con alma de Florencia,
que tiene a un joven Dante dentro del corazón,
y carga con su barca por la Estigia violencia,
como un demonio bello o un ángel de Alenzón.
Ella tiene en sus manos dedos de somnoliencia,
con que toca las flores con leve excitación:
pareciera ella un lirio de teñida impaciencia,
que bailase en el nimbo de su propia ilusión.
Yo adoro sus pupilas de abismos rebrillantes,
su rostro blanco y bello, sus labios refraguantes,
sus lúgubres banderas de refúlgida sal.
Y adoro más que nadie sus risas deshojadas,
sus músicos suspiros, sus aguas derramadas,
y sobre todo el ópalo de su vista fatal...
-
Autor:
Fabio de Cabrales (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de mayo de 2026 a las 00:21
- Categoría: Amor
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Tommy Duque, Antonio Pais, Mª Pilar Luna Calvo, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Comentarios1
Tu maestría se manifiesta en toda su fuerza.🎸✌️
Me encantó.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.