Vuelo nocturno.

Dayanara Montalván

Un murciélago vuela 

en el cielo oscuro,

escapando de las cuchillas,

que cortan sus alas medianas,

no son la amenaza, señores.

 

Escondido en las cuevas,

lloraba bajito para no ser hallado,

solo su familia lo han encontrado,

se abrazaron en grupos de cinco,

para tener más calorcito.

 

Pero el hombre no perdona,

con sus máquinas enormes,

destruyeron sus hogares, obligados 

a huir de nuevo, emprendieron su

viaje, hacia un rumbo desconocido.

 

En su vuelo veían las nubes,

el Sol nunca lo verán en su vida,

porque ellos viajan de noche,

lo adorable de esos pequeños,

es cuándo comen frutas frescas.

 

Si ellos no son los malos 

Del cuento, entonces… 

¿Quién sí es el malo? Porque 

los murciélagos crean las plantas,

aunque no me lo creías.

Ver métrica de este poema
Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    El poder de la palabra siembra de letras la harmonia del verso estimada Princesa
    Saludos afectuosos desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.