Cuando te recibo,
somos como un diluvio en un incendio...
en urgente aliento...
Y florece tu lienzo,
cuando te miro, te contemplo y te observo,
en un amoroso escenario...
El agua y el fuego,
la brasa encendida en tu lenguaje húmedo...
¡Cómo canta el verano!
Y qué goce salado,
el fuego consentido en tu playa de agosto,
a la sombra del ocaso...
-
Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de mayo de 2026 a las 04:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Alexandra I

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.