Cuerpo con hilos

José R. Regalado

Pasan de las cuatro de la mañana,

y hoy, quisiera ser aquel simple hombre

que no persigue los hilos a tu nombre.

Aquel; quien teje un crochet a la semana,

con todos los colores pastel; y asombre.

 

 

Pero no; soy un títere de renombre;

él quien de su cuerpo un hilo mana…

la Marioneta: donde su apego no gana,

y sus hilos trazan: nóminal, sin pronombre,

un ser con palabras que otra mano afana.

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