Pasan de las cuatro de la mañana,
y hoy, quisiera ser aquel simple hombre
que no persigue los hilos a tu nombre.
Aquel; quien teje un crochet a la semana,
con todos los colores pastel; y asombre.
Pero no; soy un títere de renombre;
él quien de su cuerpo un hilo mana…
la Marioneta: donde su apego no gana,
y sus hilos trazan: nóminal, sin pronombre,
un ser con palabras que otra mano afana.