En la mente forjaba la osadía,
mas la tímida voz callaba el pecho;
por buscar el amor quedé deshecho,
deshaciendo el amor que audaz crecía.
Versos de fuego mi alma le ofrecía,
pero un simple saludo fue mi hecho;
negando la mirada hallé despecho,
despechando el mirar que la quería.
¡Oh, cobarde temor que me condena!
Pues lamento el error de mi porfía,
al ver mi propia audacia sepultada.
Y pago en frustración la amarga pena:
gigante fui en la oculta fantasía,
sombra fui en la presencia de la amada.
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Autor:
Cjb... (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 23 de mayo de 2026 a las 10:48
- Categoría: Triste
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: Osler Detourniel

Online)
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