Yo la amaba....

JoseAn100



Yo la amaba, y por eso insistía,
por ser el más noble, el más atento;
sin darme cuenta, en esa travesía,
iba dejando mi alma contra el viento.


Ella decía que sí me quería,
pero jamás llegó a enamorarse;
y yo, perdido en la melancolía,
prefería callar antes que marcharme.


Vivía amándola con el corazón,
nunca con la razón ni la conciencia;
yo era refugio, calma y protección,
mientras ella habitaba mi paciencia.


Cada promesa suya era neblina,
cada silencio, un pequeño naufragio;
y yo, cegado por la rutina,
convertí el amor en sacrificio.


Fui su puerto cuando tuvo tormenta,
su fortaleza en la inseguridad;
pero entendí —aunque el alma lo sienta—
que nunca fui su prioridad.


Y un día, como barco marinero
que sobrevive a la oscuridad,
salí por fin de aquel aguacero
y encontré mi puerto: mi tranquilidad.

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios4

  • David Arthur

    .....Vivía amándola con el corazón,
    nunca con la razón ni la conciencia;
    yo era refugio, calma y protección,
    mientras ella habitaba mi paciencia......

    Uno se enamora siempre´, al principio, con el corazón y no con la razón, que a veces sigue , a veces no.

    Sí, Losé Ángel me ha gustado mucho tu hermoso y sentido poema.

    Un gran abrazo amigo y feliz de semana de Pentecostés, junto con tu familia,
    David

    • JoseAn100

      Si es la semana de Pentecostés, muchas gracias. Feliz semana querido amigo. José Ángel

    • Alexandra I

      Bello poema, gracias por compartir.

      Saludos, Alex.

      • JoseAn100

        Muchas gracias Alex, me alegro que te gustara. José Ángel.

      • Javier Julián Enríquez

        Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este bello poema, en el que se percibe cómo se describe el amor, entendido como devoción y abnegación, y que se consolida como el eje central de una existencia marcada por la aspiración a la nobleza y atención desmedida. En este sentido, se diría que esta travesía afectiva, carente de discernimiento, resulta en una dispersión del propio ser, una entrega infructuosa. En ese marco, a pesar de las afirmaciones de reciprocidad afectiva, la ausencia de un amor genuino culmina en una resignada melancolía. Por ende, la devoción, desprovista de racionalidad, se erige como un baluarte y fuente de consuelo para el otro, mientras la paciencia puede desvanecerse. En esta línea, las promesas efímeras y los silencios elocuentes transforman el afecto en un sacrificio. De este modo, al reconocer la ausencia como prioridad, se logra la emancipación y se alcanza la serenidad como objetivo final.
        Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

        • JoseAn100

          Bueno, se podría resumir, en te quiero pero no estoy enamorada.. En aceptar el sino del destino .Muchísimas gracias por tan amplio comentario. José Ángel.

        • JUSTO ALDÚ

          Lo que veo es que desarrollas con claridad y sensibilidad el desgaste emocional de un amor desigual, donde uno entrega refugio y permanencia mientras el otro permanece afectivamente distante. Muy frecuente en este mundo.

          Saludos

          • JoseAn100

            Sí, esa fue básicamente la historia. Muchas gracias amigo Justo. José Ángel



          Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.