Yo la amaba, y por eso insistía,
por ser el más noble, el más atento;
sin darme cuenta, en esa travesía,
iba dejando mi alma contra el viento.
Ella decía que sí me quería,
pero jamás llegó a enamorarse;
y yo, perdido en la melancolía,
prefería callar antes que marcharme.
Vivía amándola con el corazón,
nunca con la razón ni la conciencia;
yo era refugio, calma y protección,
mientras ella habitaba mi paciencia.
Cada promesa suya era neblina,
cada silencio, un pequeño naufragio;
y yo, cegado por la rutina,
convertí el amor en sacrificio.
Fui su puerto cuando tuvo tormenta,
su fortaleza en la inseguridad;
pero entendí —aunque el alma lo sienta—
que nunca fui su prioridad.
Y un día, como barco marinero
que sobrevive a la oscuridad,
salí por fin de aquel aguacero
y encontré mi puerto: mi tranquilidad.
-
Autor:
Josean100 (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 23 de mayo de 2026 a las 05:32
- Comentario del autor sobre el poema: Es una historia de mi pasado autobiográfica, quizás me resulta mas fácil escribir historias de desamor sobre temas conocidos. Un saludo, espero que les guste y gracias. José Ángel.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, El desalmado, Classman, Noa Subin, David Arthur, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, Alexandra I, Tommy Duque, Poeta al atardecer., Javier Julián Enríquez, Jaime Correa, JUSTO ALDÚ, Carlos Baldelomar, alicia perez hernandez

Online)
Comentarios4
.....Vivía amándola con el corazón,
nunca con la razón ni la conciencia;
yo era refugio, calma y protección,
mientras ella habitaba mi paciencia......
Uno se enamora siempre´, al principio, con el corazón y no con la razón, que a veces sigue , a veces no.
Sí, Losé Ángel me ha gustado mucho tu hermoso y sentido poema.
Un gran abrazo amigo y feliz de semana de Pentecostés, junto con tu familia,
David
Si es la semana de Pentecostés, muchas gracias. Feliz semana querido amigo. José Ángel
Bello poema, gracias por compartir.
Saludos, Alex.
Muchas gracias Alex, me alegro que te gustara. José Ángel.
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este bello poema, en el que se percibe cómo se describe el amor, entendido como devoción y abnegación, y que se consolida como el eje central de una existencia marcada por la aspiración a la nobleza y atención desmedida. En este sentido, se diría que esta travesía afectiva, carente de discernimiento, resulta en una dispersión del propio ser, una entrega infructuosa. En ese marco, a pesar de las afirmaciones de reciprocidad afectiva, la ausencia de un amor genuino culmina en una resignada melancolía. Por ende, la devoción, desprovista de racionalidad, se erige como un baluarte y fuente de consuelo para el otro, mientras la paciencia puede desvanecerse. En esta línea, las promesas efímeras y los silencios elocuentes transforman el afecto en un sacrificio. De este modo, al reconocer la ausencia como prioridad, se logra la emancipación y se alcanza la serenidad como objetivo final.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Bueno, se podría resumir, en te quiero pero no estoy enamorada.. En aceptar el sino del destino .Muchísimas gracias por tan amplio comentario. José Ángel.
Lo que veo es que desarrollas con claridad y sensibilidad el desgaste emocional de un amor desigual, donde uno entrega refugio y permanencia mientras el otro permanece afectivamente distante. Muy frecuente en este mundo.
Saludos
Sí, esa fue básicamente la historia. Muchas gracias amigo Justo. José Ángel
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