No lograba entender el color de las flores
ni la dulce armonía de las abejas,
ni me explicaba al humano en sociedad;
desconocía la luz de las luciérnagas.
Entiendo ahora el valor de servir,
camino fiel hacia la trascendencia,
y por encima de todo, el gozo
de hacer algo por alguien más.
Me percaté de la gran humildad
que va naciendo en los corazones,
venciendo siempre al vacío atroz.
Y lo que no puedo ya olvidar
es que los versos que hoy hacemos
son una forma de dar servicio
para sanar a los demás.
-
Autor:
Luis Rayo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de mayo de 2026 a las 13:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.