Una pared tan inútil
en medio de un camino.
Solo toma un martillo
y destrózala.
Tal vez
los demás puedan caminar en paz.
Nadie entiende:
la pared no sirve.
Y cuando caiga,
las rocas desaparecerán,
pues solo era un obstáculo.
Solo rompe la pared.
Y cuando muera,
su grito será lo último…
pero no importará.
Los días pasan
y solo se llena de polvo,
grietas
y un par de lágrimas.
Nadie la extrañará
-
Autor:
Onírico (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 21 de mayo de 2026 a las 13:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.