Una pared tan inútil
en medio de un camino.
Solo toma un martillo
y destrózala.
Tal vez
los demás puedan caminar en paz.
Nadie entiende:
la pared no sirve.
Y cuando caiga,
las rocas desaparecerán,
pues solo era un obstáculo.
Solo rompe la pared.
Y cuando muera,
su grito será lo último…
pero no importará.
Los días pasan
y solo se llena de polvo,
grietas
y un par de lágrimas.
Nadie la extrañará