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Autor:
Daniel Omar Cignacco (
Online) - Publicado: 21 de mayo de 2026 a las 08:30
- Comentario del autor sobre el poema: El poema construye una escena nocturna donde el amor no aparece como algo romántico o armónico, sino como una experiencia física, inestable y casi violenta. Todo está narrado desde una estética de “jazz sucio” o free jazz, pero en esta versión más cruda se eliminan los ornamentos musicales más refinados para dejar solo impacto, textura y choque. La figura central (“ella”) funciona como una fuerza de irrupción. No es descrita desde lo emocional sino desde lo sensorial: entra, huele, se ríe, rompe. Su presencia desordena el espacio (el bar, la madera, la ciudad) y también el cuerpo del hablante. No hay desarrollo psicológico: hay efectos inmediatos. El yo lírico no domina la escena; reacciona. Sus manos “no acarician: la sostienen apenas”, lo que marca una relación precaria, casi de supervivencia emocional. El vínculo no se construye: sucede como algo que amenaza con desarmarse en cualquier momento. El giro clave es la inversión del amor romántico: “No hace el amor. / Lo rompe. / Lo deja abierto.” Aquí el poema define su ética. El amor no es unión sino fractura; no es cierre sino apertura dolorosa. “Abierto” sugiere algo que queda expuesto, sin protección, sin forma final. La ciudad al fondo refuerza el clima: no es escenario neutro, sino un organismo sucio y respirante, en sintonía con el desgaste interno del hablante. Todo el entorno comparte la misma degradación. El cierre con la batería (“golpe… seco, sin música después”) elimina cualquier posibilidad de armonía final. No hay resolución estética ni emocional: el impacto termina, pero no se convierte en melodía. Es un final de interrupción, no de cierre. En conjunto, el poema trata sobre una presencia que no se puede “amar” en términos clásicos, sino solo experimentar como choque, desorden y huella.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 36
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, racsonando, cristianf1, Lualpri, Hernán J. Moreyra, Henry Alejandro Morales, Mauro Enrique Lopez Z., angel perez, Marwriter, David Arthur, kiry, Jaime Correa, Poesía Herética, Silencio y Letra, leo albanell, dondeelyayabo, Tito Rod, India de la Puente

Online)
Comentarios5
El poema construye una experiencia estética de notable densidad sensorial, donde la percepción nocturna se transforma en una forma de pensamiento encarnado. Su mayor logro radica en la capacidad de traducir estados afectivos complejos —intensidad, desborde, desarticulación emocional— en una cadena de imágenes que funcionan como equivalentes físicos del impacto.
El lenguaje evita deliberadamente la psicología explícita y opta por una poética de la materia: cuerpos, objetos y ciudad aparecen sometidos a fuerzas que los deforman. En ese sentido, la escritura opera casi como una “fenomenología del exceso”, donde lo erótico no se describe sino que se manifiesta como colisión, tensión y ruptura.
Destaca también la coherencia musical interna del texto. Las referencias al jazz, la percusión y los instrumentos no funcionan como ornamento, sino como estructura conceptual: el poema piensa el vínculo humano en términos rítmicos, pero un ritmo quebrado, inestable, que rehúye la armonía tradicional.
Finalmente, la imagen de la ciudad como organismo herido —que “respira por los vidrios rotos”— sintetiza con eficacia el tono general: un mundo donde lo íntimo y lo urbano se contaminan mutuamente. El resultado es un poema de alta intensidad formal, sostenido por una imaginería precisa y una clara unidad de atmósfera.
Muy lindo poema, felicidades
Gracias poeta. Saludos poéticos.
Gracias Daniel, por invitarme a su poema. Me resulta interesante la manera de presentar la obra, con esa visión personal. Y el poema, un disfrute. Mis saludos ,Frank.
Gracias poeta.
Me gusta la figura °como la silla mal soldada" y me hice acordar a un poema sobre la silla que pronto lo publicaré. Abrazo
Gracias por comentar.
Wow, impresionante, ¡qué arte!, me encantó.
Wow gracias.
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