ESA NOCHE QUE...

LERKEV

Hace tiempo que la noche
aprendió a quedarse conmigo,
pero contigo la siento extraña.

No avisa cuando llega,
ni viene a decirme cosas buenas.
Solo entra en silencio,
se sienta junto a mis pensamientos
y pronuncia tu nombre
como si quisiera verme caer otra vez.

Y de seguro ahora estarás durmiendo,
mientras el tiempo se vuelve traicionero conmigo
y la noche abraza tan fuerte…
que sofoca.

Quizás no olvide,
o quizás no quiera olvidar,
al menos por el tiempo
que mi corazón soporte este sufrimiento.

Te amo, y me hace daño.
Te amo, pero estás lejos.
Te amo… aunque no me ames.

Y aun así,
mi corazón insiste en pronunciar tu nombre
como si amar bastara
para acercarte un poco más.

Y quizás te parezca extraño
que mi amor se haya vuelto enfermizo,
o tal vez algún día lo mires así.

Y me apena admitirlo,
me pesa escribirlo con estas manos
que antes solo querían alcanzarte.

Porque me condené
a quererte demasiado,
a sentir vergüenza de mí mismo
por no saber detener este cariño
aunque me estuviera consumiendo.

Y qué cruel se vuelve el corazón
cuando ama sin descanso:
termina mirándose al espejo
como si sentir tanto
fuera un pecado.

Ver métrica de este poema
Comentarios +

Comentarios2

  • Daniel Omar Cignacco

    Un poema íntimo y dolorosamente honesto sobre el amor no correspondido y el desgaste emocional que deja la ausencia. La noche funciona como una presencia viva que acompaña, invade y obliga a recordar, convirtiéndose en reflejo del conflicto interior del hablante. La repetición de “Te amo” tiene una fuerza confesional muy intensa: cada vez pesa más, duele más y revela una entrega sin retorno.

    El texto logra transmitir con gran sensibilidad la vergüenza y el agotamiento de quien siente demasiado y no sabe cómo detenerse. El cierre es especialmente poderoso: transforma el amor excesivo en una especie de culpa íntima, como si la propia capacidad de amar se hubiera vuelto condena. Hay vulnerabilidad auténtica y una melancolía muy humana en cada verso.

    • LERKEV

      Wow!! espectacular reseña

    • Añe Ñandu\'i

      Quizás ahogarnos en nuestro propio amor sea la condena de aquellos que amamos sin recibir de ese amor a cambio.
      Bello poema.

      • LERKEV

        Completamente cierto, querido amigo.



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.