LA CATEDRAL VIVIENTE

Luis Rayo

El libro es una catedral viviente,

la salvación que vibra de saber;

busca en la fuente de agua bendita

las hojas de luz que expanden la mente.

 

¿Acaso arde el libro perpetuo y ausente?

Sus cenizas son testimonios del más allá,

capaces de elevar la voz atrapada y oculta

para que el hombre sepa de su inmortalidad.

 

La pasión exige ser sentida

para revelar que el polvo renace

en ideas de belleza descendidas

de la llama mensajera del Creador.

 

Brota el humo blanco desde la hoguera,

don del cielo que sacrifica el libro.

El fuego abraza el principio y el fin,

mientras la divina energía lee en paz.

 

Comentarios +

Comentarios2

  • Luis Rayo

    Estimado poeta Antonio te agradezco tu presencia en este espacio. Un abrazo.

  • Salvador Santoyo Sánchez

    Excelente visión de esas hojas compactando ideas en forma de letras.

    Saludos poeta Luis Rayo

    • Luis Rayo

      Me da gusto que hayas leído el poema. Un abrazo. Te felicito por tus bellos y extraordinarios poemas.

      • Salvador Santoyo Sánchez

        Muchas gracias



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