La abuela triste en su aposento,
serio en la pared el quieto espejo,
del rostro arrugado y paso lento
devuelve preciso igual reflejo.
Ella evoca haber sido la reina
de esa casa, sus cuartos y antesala,
ve a su hija feliz cuando la peina,
más de pronto una lágrima resbala.
Sueña que la nieta menor llega,
trae una flor, le dice que la ama,
le da un abrazo y la flor entrega,
mientras su hija a comer las llama.
Las lágrimas no remedian nada,
pero el tierno abrazo y la flor
los necesita, se siente amada
¡oh, qué alegría en ese comedor!
Lo que pasa allí no es misterio,
ver a la abuela rejuvenecida
y el quieto espejo siempre serio,
no miente jamás sobre la vida.
Sofanor Bonilla (Chofa)
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Autor:
Chofa, siempre todos mis familiares y amigos desde pequeño me nombran así. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de mayo de 2026 a las 22:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, WandaAngel, Freddy Kalvo, Osler Detourniel

Offline)
Comentarios2
Lo que pasa allí no es misterio,
ver a la abuela rejuvenecida
y el quieto espejo siempre serio,
no miente jamás sobre la vida.
Para eso son los espejos.
siempre de algo sirven.
Saludos poeta Sofanor Bonilla (Chofa)
Así es estimado hombre de letras, claro que a veces quisiéramos ver otra cosa, ¿una mentira? quizás así seríamos felices, un agrado tu comentario.
Es verdad, a veces quisiéramos ver otra realidad.
Saludos
Mis mejores deseos amigo, saludos también.
Elegantes y amorosos versos mi estimado Sofanor.
Un abrazo fraterno.
Gracias como siempre Freddy, me llena de ternura tu comentario y buenos deseos.
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