El hueco
que tu cuerpo deja en mi cama
es tan grande que semeja una sima sin fondo.
En la chimenea
tan sólo quedan algunos rescoldos.
Lloro,
pero no con la amplitud de la tristeza,
sino con el recogimiento de la añoranza.
Transcurre el día
monótono, lento, barato.
Peso los gramos que me quedan de paciencia,
y son tantos como los gramos de cordura.
Me visto de margaritas y amapolas,
salgo al sol a secar mis lágrimas
y a espantar fantasmas.
El té reconforta mis dedos helados.
Te invoco bajito cerrando los ojos,
entro a encender la chimenea,
la cama hecha,
la mesa puesta,
y tu ausencia tatuada.
Huele a leña, espliego y menta
Vienes?
Te espero.
Firma: La impaciencia
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Autor:
Ilara (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de mayo de 2026 a las 14:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 24
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Una voz, Poesía Herética, Osler Detourniel, JuanDumBass, Salvador Santoyo Sánchez, Dayanara Montalván, alicia perez hernandez, Lualpri

Offline)
Comentarios3
Brutal poesía. Se siente la pesadumbre.
Dios te bendiga.
Gracias infinitas.
Dios te bendiga a ti también.
Muy buen poema.
saludos poeta llara
Gracias Salvador. Saludos
✅✅✅👍🏼
Bienvenida al foro.
Gracias por tus letras.
Gracias por la acogida. Saludos
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