Hubo un momento en que entendí
que seguir no era lo mismo que estar.
No pasó nada concreto.
No hay una escena a la que volver,
ni una frase que lo explique mejor
que todo lo demás.
Simplemente algo
dejó de ocupar su lugar,
aunque por fuera
todo siguiera funcionando.
Y funcionaba.
Sabíamos convivir,
sabíamos cuidarnos,
sabíamos sostener
lo que habíamos construido.
Y eso, visto desde fuera,
parece suficiente.
Pero no siempre lo es.
No es fácil decirlo
sin que suene a falta de algo.
No hay reproche, no hay desgaste.
No hay nada que permita señalar y decir:
“aquí se rompió”.
Puede haber cariño,
respeto,
cercanía…
y aun así saber
que no estás en el sitio correcto.
Cuando lo entiendes,
aunque hayas tardado,
ya no se va.
Podríamos haber seguido.
Sin grandes cambios.
Seguramente bien.
Pero también habría sido
quedarnos por costumbre
alargando algo
que ya no estaba completo.
Hay vínculos que no se tocan.
Ahí no hay dudas.
Y lo demás
sigue teniendo su lugar.
A veces no se trata de romper,
sino de reconocer que algo
ya no está donde estaba.
Y seguir como si nada
no cambia lo que hay.
-
Autor:
Andrés DC (
Offline) - Publicado: 13 de mayo de 2026 a las 06:14
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, gaspar jover polo

Offline)
Comentarios1
Creo que describes muy acertadamente lo que muchos hemos experimentado en algún momento. Gracias por compartirlo...
Un cordial saludo.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.