Corazón que de amargo te mueres.

Nathanael Gellibert.

Corazón que de amargo te mueres,
por llevarme la sangre, la vida
en el camino la pierdes.

¿Cómo pedirte que lleves
más que la muerte a mis venas,
si la pena es a tu carne
lo que el sol a la luna amarillenta?

Que la luz, corazón, no te envuelva
hasta que en tierra descanses.
Corazón de cenizas y sales.

Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    La sabiduria del conocimiento es tú genial pluma que escribe versos sobre el folio blanco estimado Nath
    Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.