Aún tengo sal en los huesos,
reconozco el peso del agua
cuando tú me miras demasiado tiempo.
Estuve en el fondo una eternidad.
Me rendí.
Pero me encontraste.
Volví con las manos vacías
y un nombre que no era el mío.
Y supe,
no como se sabe algo nuevo
sino como se recuerda algo
que nunca debió olvidarse.
Extendiste tu mano en mi naufragio
como quien lo ha hecho antes,
como quien sabe
aunque no sepa por qué lo sabe.
Ahora respiro.
Aunque recuerdo el fondo,
me atreveré a cruzarlo.
No por gratitud,
sino por deseo.
Aprendí el coraje
en el ritmo de tu voz.
Te seguiré
si no me sueltas
hasta la otra orilla —
hacia lo que aún no he nombrado en esta vida.
-
Autor:
Maira Daniela (
Offline) - Publicado: 11 de mayo de 2026 a las 00:55
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, alicia perez hernandez

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.