Piedra en mi zapato,
molestia en el andar.
No tengo piedra en mi zapato
y aun así me cuesta caminar.
Quizá el problema nunca fue el suelo,
ni las calles torcidas,
ni siquiera los tropiezos.
Quizá soy yo
buscando siempre la parte incómoda del día,
guardando las palabras que dolieron
como si fueran reliquias.
Tengo la mala costumbre
de acariciar los malos entendidos,
de repetir conversaciones en mi cabeza
hasta convertirlas en heridas.
Olvido las manos que sí estuvieron,
las veces que reí sin darme cuenta,
las pequeñas cosas buenas
que pasan en el día.
Pero lo que incomoda
hace más ruido.
Y termino llenándome los bolsillos
de todo lo que pesa:
miradas, errores, disgustos,
como si sufrir fuera una forma de añorar.
No hay piedra en mi zapato.
Solo una mente cansada
empeñada en caminar
mirando únicamente aquello
que lastima y que no me deja avanzar.
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Autor:
Lorena (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de mayo de 2026 a las 12:53
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Sheilo Sanz, Tommy Duque
- En colecciones: Wilted Flowers.

Offline)
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