Madre, no llores.
Eres pura.
Desprendes fuego hecho amor.
Eres la tierra fértil de mis hijos,
la buena tierra que endereza las raíces.
Mujer oriunda de Sagitario,
templanza de luz de luna.
Como la uva que da vida
y al secarse se hace historia:
tú pasaste de ser mujer a madre,
y mejor aún: la madre de mis hijos.
Tus hijos propios.
No son improperios:
son elogios, son piropos
para mi mujer amante.
La chica de aquella tienda de ropa
que sin ropa se volvió mi chica eléctrica.
Típica mujer de Chile:
sencilla, y con un amor que alcanza pa' todos los suyos.
Tu vida no es suerte ni sueño:
es realidad con las manos llenas.
Así es la vida...
la misma que lloraste en alguna noche
y que hoy nos acuna.
Tus manos son el pan de vida
y a Lavaza de lunes.
Sacrificio de madre
mano que cura la fiebre.
Te cansaste, lo sé.
Se te agrietó la risa a veces,
pero nunca el abrazo.
Y cuando el mundo se pone invierno,
tú eres carbón y cobija,
eres el café que no se enfría
y el reto que endereza. A nuestros hijos
Madre no llores, más
que tus lágrimas riegan simientes míos
Y jardines.
Maríana vera,bellos tesoros son nuestros hijos
Y de ese árbol salieron riqueza con luz propia.
Madre nuestra, florecimos para darte alegría somos Luciano y maely, tú vida, tú lucha.....
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Autor:
Baltasar tarso (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de mayo de 2026 a las 00:21
- Comentario del autor sobre el poema: Dedicado a Mariana , madre y sobretodo la madre de mis hijos...
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Una voz, alicia perez hernandez

Offline)
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