Me tragué esa gragea, dos noches terminadas; casi de piedra salió un brote en mi pecho. Rotos los huesos lloraban. Hoy, han discurrido lustros. Mi única queja, las hormigas. Fastidiosas ascienden por mi robusto follaje y trozan las hojas, que sobre mis ramas reposan.
© Andrés Zapata
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Autor:
A Zapata (
Offline) - Publicado: 9 de mayo de 2026 a las 20:01
- Comentario del autor sobre el poema: MICRORRELATO.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, racsonando

Offline)
Comentarios1
Hay algo muy poderoso en convertir el dolor en árbol y el tiempo en follaje. El final deja esa sensación de que incluso lo que sobrevive sigue luchando con pequeñas heridas invisibles.
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