A Zapata

COMPRIMIDO ESMERALDA


​Me tragué esa gragea, dos noches terminadas; casi de piedra salió un brote en mi pecho. Rotos los huesos lloraban. Hoy, han discurrido lustros. Mi única queja, las hormigas. Fastidiosas ascienden por mi robusto follaje y trozan las hojas, que sobre mis ramas reposan.


​© Andrés Zapata