La muerte es un muro de nubes.
Nadie sabe qué respira
del otro lado.
Muchos levantaron teorías
como lámparas ciegas,
pero nadie pronuncia
el temblor anterior al último suspiro.
La muerte ya aprendió tu nombre.
Lo guarda
dentro de un pájaro inmóvil.
Por eso, cuando duermes,
vigilo las ventanas:
temo que el alba
te confunda con el cielo.
Sé que no quieres irte.
Si fuera por mí,
ataría nuestros días
a la raíz de las estrellas,
para que la eternidad
nos respirara juntos.
Pero hay una música oscura
que llama desde el fondo,
y hasta el amor
debe escucharla.
A pesar del miedo,
siempre recuerda,
lo que sea que hay detrás de ese muro,
no lo averiguarás solo.
-
Autor:
Noemi Silva (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de mayo de 2026 a las 12:04
- Comentario del autor sobre el poema: Poema hecho junto a Daniel Omar Cignacco. Muchas gracias por ser parte de está poema tan bonito. Tus aportes fueron excelentes 💛
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Osler Detourniel, Tito Rod, Andy Lakota👨🚀, racsonando, Antonio Pais, Daniel Omar Cignacco, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, Pedro Novoa Pavon Novoa, El desalmado
- En colecciones: Cuando mi frío conoció tu calor.

Offline)
Comentarios1
Este poema conmueve por la delicadeza con la que aborda la muerte y el amor. Sus imágenes —como “un muro de nubes” o “un pájaro inmóvil”— crean una atmósfera íntima y misteriosa, mientras que el cierre transforma el miedo en compañía y ternura. La voz poética logra un equilibrio muy bello entre lo metafísico y lo humano.
Muchas gracias por el análisis y gracias de nuevo por colaborar conmigo 🌄🥰
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.