Tren

mariacarrizo

El tren viene y va. Espera que tú subas.
Por eso estás ahí parado, con aquella emoción latiendo en tu pecho. Estás deseoso por subir; ansioso por viajar a lo inesperado. Sin embargo, te vas y a los pocos días regresas; el tren sigue y sigue. Pero vuelves a desistir.
¿Por qué te haces esperar? ¿Por qué pierdes esta oportunidad? El día de mañana, cuando la emoción haya muerto, volverás a esa vía y encontrarás todo abandonado; el tren no existirá. En ese momento te preguntarás hasta enloquecer por qué no tomaste ese tren. Será difícil superar el querer saber qué hubiera pasado si lo hubieras hecho.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.