Eran esos años puros
de rodillas polvorientas,
cuando las tardes hambrientas
trepaban tapias y muros
mientras relojes oscuros
no sabían del abismo;
cada charco era un bautismo
y el barrio un reino encendido;
yo fui un dios recién nacido
bajo un sol de catecismo.
Bajo un sol de catecismo
corríamos las aceras,
robándole primaveras
al bostezo y al cinismo.
La vida era un mecanismo
de trompos, humo y canicas;
las muchachas, tan eléctricas,
nos quebraban la garganta,
mientras la luna en la planta
tendía trampas metálicas.
Tendía trampas metálicas
el tiempo sobre la esquina;
ya la memoria asesina
borraba voces simpáticas.
Las risas, antes acuáticas,
se volvieron sal y ruina;
uno murió en la cantina,
otro vendió su inocencia,
y hasta perdió la conciencia
su bicicleta divina.
Su bicicleta divina
hoy duerme bajo el hollín;
ya no queda aquel violín
que amanecía en la esquina.
El tiempo afila y domina,
corrige toda victoria;
es un ladrón sin historia
que falsifica el pasado,
dejando sólo un quemado
manuscrito en la memoria.
Aporte de Freddy Kalvo
Manuscrito en la memoria
que nunca se borrará
porque siempre ahí estará
como un libro de tu historia.
Y no es que haya vanagloria
recordar lo ya vivido
y este día yo he leído
el recuerdo del pasado
porque siento que has dejado
tantas huellas con sentido...
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de mayo de 2026 a las 21:59
- Comentario del autor sobre el poema: Décimas encadenadas. El último verso de cada una es el primero de la siguiente.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 33
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Antonio Pais, Sheilo Sanz, Henry Alejandro Morales, **~EMYZAG~**, Lualpri, Antonio_cuello, El Hombre de la Rosa, 🌼⚘María García Manero ⚘🌼, JoseAn100, CARMEN DIEZ TORÍO, Mª Pilar Luna Calvo, Javier Julián Enríquez, rosi12, Freddy Kalvo, Osler Detourniel, Violeta, Jaime Correa, Rafael Escobar, alicia perez hernandez, Poesía Herética, El desalmado

Offline)
Comentarios12
Rememorar lo vivido como infancia o adolescencia, siempre es un tiempo vivido con simplezas que se recuerda como momentos de amigos y pocas responsabilidades. Es donde la vida todavía no se siente seria. Un placer.leerte.mi estimado poeta, saludos 🌷🙋♀️
Muchísimas gracias Sheilo por tu comentario.
Saludos
🌹🙏
Que hermoso el tiempo pasado
aquel de nuestra niñez,
el que ha quedado lejano
y jamás ha de volver...
Cual muchos seres queridos
que marcharon rumbo al cielo,
de los que núnca habrá olvido
porque están muy dentro nuestro!
Así es, amigo Justo
por tus letras gracias doy,
porque me dieron gran gusto
de leerte el día de hoy!
Un abrazo!
Gracias amigo Luis, espero que pases un feliz sábado.
Saludos
¿Qué bella infancia?, pero, el recuerdo no olvida y más lo bonito....saludos Justo así de justas son tu letras....¡Felicidades!.... Saludos....
Muchas gracias amiga por el comentario.
Saludos
La poesia es un arte que envuelve la escritura de sabiduria Humana estimado poeta y fiel amigo Panameño Justo Aldú
Recibe un fuerte abrazo desde El Norte de España
El Hombre de la Rosa
Gracias Críspulo por tu comentario.
Saludos
Benditos sean aquellos tiempos y los recuerdos.
Bellas y melancólicas décimas encadenadas.
Un gran saludo y cálido abrazo.
Muchas gracias María García
Reina de la noche y del día.
Saludos
💙💖
El paso del tiempo es inescrutable. Todos tenemos en nuestra memoria la infancia, y su nostalgia, de creernos inmortales , y de fuerzas infinitas. A mi todo el escrito me la recuerda con sus decimas encadenadas. Como siempre, gracias un honor de lectura. José Ángel.
Muchas gracias José Angel por tu comentario.
Saludos
Querido amigo, qué cierto es que, cuando éramos pequeños, teníamos tanta prisa por crecer y, sin embargo, al llegar a la adultez, comprendimos el mundo mágico que habíamos dejado atrás. Qué maravilla de poema. Has logrado convertir la memoria en una materia viva, llena de imágenes poderosas y de una nostalgia que duele y abraza al mismo tiempo. La musicalidad de las décimas fluye con una naturalidad admirable, y versos como “cada charco, un bautismo” o “es un ladrón sin historia que falsifica el pasado” dejan una huella profunda. Me ha fascinado cómo el poema transita desde la inocencia luminosa de la infancia hasta ese desencanto inevitable que impone el tiempo, sin perder nunca la belleza expresiva ni la emoción auténtica. Hay en tus versos una mezcla de barrio, humo, luna y memoria que construye un universo profundamente humano y reconocible. Es un verdadero lujo leerte siempre.Justo .Toda mi admiración por tu sensibilidad y por ese gran saber hacer poético que poseen tus letras. Feliz sábado. Un fuerte abrazo.
Querida amiga, he leído tus palabras con una emoción difícil de expresar. Gracias por entrar en el poema con esa sensibilidad tan tuya, capaz de escuchar no solo los versos, sino también el eco humano que queda detrás de ellos. Has comprendido exactamente esa nostalgia de la infancia que, con los años, se vuelve una patria perdida y luminosa a la vez Te agradezco de corazón tu generosidad, tu mirada y ese afecto constante que acompaña mis letras. Recibe mi abrazo fraterno y todo mi cariño. Feliz sábado para ti también.
JUSTO
Dices que el tiempo falsifica el pasado, noto un tono de decepción, quizás porque de niños pensamos que tendremos un futuro brillante, pero el final es para todos igual. La verdad, con lo bien que se está de niña, no entendía a aquellos que querían ser o parecer adultos y parecían los listos de la plaza. El tiempo los dejó un poco planchados. Buen finde justo-
Querida Pilar, qué certera y luminosa tu reflexión. Tal vez la infancia sea el único territorio donde el tiempo todavía no ha aprendido a mentirnos. De niños mirábamos el futuro como quien contempla un cielo interminable, creyendo que la vida sería siempre una promesa encendida; después llegan los años con su oficio silencioso y van desgastando ciertos brillos, dejándonos frente a una verdad más humana y menos gloriosa.
Me ha encantado esa imagen tuya de quienes ansiaban parecer adultos demasiado pronto y terminaron “planchados” por el tiempo. Hay en ello una ironía muy verdadera: la prisa por crecer suele robarnos la única riqueza que no vuelve intacta, la inocencia de mirar el mundo sin armaduras.
Gracias, querida amiga, por dejar siempre pensamientos que dialogan con el poema más allá de la superficie. Te deseo un hermoso fin de semana, lleno de calma, luz y pequeños instantes felices.
Un abrazo grande,
JUSTO
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello poema, en el que se puede descifrar cómo los años de la infancia, ese período de descubrimiento e inocencia, a menudo se recuerdan con cariño como un edén lleno de posibilidades, donde cada momento era una oportunidad para aprender y crecer. En ese mundo, el yo lírico se sentía protegido y guiado por la luz del conocimiento. Así, la vida, en su esencia más pura, se manifestaba como un ciclo de juegos y anhelos, donde la brevedad de las estaciones quedaba eclipsada por la intensidad de las emociones. Sin embargo, el tiempo, como un arquitecto implacable, puede tejer sus trampas insidiosas sobre la urdimbre de la existencia, desdibujando de este modo las voces queridas y transformando la pureza original de las risas en una salmuera de olvido y desilusión. Por ende, la memoria, esa suerte de documento falaz, se transfigura en un manuscrito consumido por el fuego, testimonio de triunfos efímeros y la inevitable erosión de la candidez, que nos deja a merced de la inmensidad de un pasado irrecuperable.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Gracias a ti Javier Julian. De tu comentario me ha parecido especialmente valiosa tu idea del tiempo como “arquitecto implacable”, porque resume con gran claridad esa erosión silenciosa que los años ejercen sobre nuestras certezas, nuestras voces queridas y hasta sobre la forma en que recordamos aquello que fuimos. Creo que, en efecto, la infancia permanece en nosotros como un territorio idealizado donde todo parecía más auténtico y más cercano a la esperanza, mientras la madurez nos obliga a comprender la fragilidad de muchas ilusiones.
Te agradezco sinceramente la generosidad de tu comentario y la profundidad con que dialogas con el texto. Siempre es un privilegio encontrar lectores capaces de ir más allá de la superficie y convertir la lectura en una verdadera conversación humana e intelectual.
Recibe mi abrazo fraterno y todo mi aprecio siempre.
JUSTO
Manuscrito en la memoria
que nunca se borrará
porque siempre ahí estará
como un libro de tu historia.
Y no es que haya vanagloria
recordar lo ya vivido
y este día yo he leído
el recuerdo del pasado
porque siento que has dejado
tantas huellas con sentido...
Un abrazo fraterno mi apreciado JUSTO ALDÚ. Tus letras me llevaron a escribir una réplica. Muy bonito tu aporte.
Esa es la idea mi estimado Freddy. Recordar es vivir. Muchas gracias por ese aporte. Y como está encadenado con el último verso lo agrego.
Saludos
Gracias por el privilegio otorgado mi apreciado JUSTO ALDÚ. Lindo fin de semana.
OOh si que son encadenadas décimas ...QUE ELEGANCIA. Quedo encantada en leerte Justo
Elegante es tu presencia en mis letras amiga Violeta. Me da mucho gusto que me leas y comentes.
Saludos
Exquisitas remembranzas en una fenomenales décimas..MI admiración llega a ti con mi fraternal abrazo y leal aprecio a tu noble amistad.
Muchas gracias Anibal por tu comentario. Tenerte entre mis lectores es un privilegio.
Saludos.
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