Había días en los que todo empezaba
antes de empezar.
Bastaba cruzar la puerta para notar
que el aire ya venía usado,
cargado de algo que no se decía,
pero se repetía.
No era un lugar especialmente cruel,
al menos no a simple vista,
pero tenía esa forma sutil
de inclinarse siempre
hacia el mismo lado,
como si el peso estuviera
decidido de antemano.
Ella trabajaba en el centro
de ese equilibrio roto.
No era perfecta.
Nadie lo es.
Había tenido sus gestos torcidos,
sus palabras a destiempo,
sus silencios escondidos.
Se había ganado miradas. Sí.
Algunas justificadas. Otras, no tanto.
Con el tiempo dejó de importar el motivo.
Se convirtió en costumbre.
Y cuando algo se vuelve costumbre,
deja de discutirse.
La llamaban sin nombrarla.
La señalaban sin señalar.
Todo acababa, tarde o temprano, en ella.
Como si fuera más fácil
que todo encajara ahí.
Pero sostenerlo cada día termina pesando
hasta que deja de ser una opción.
Entonces levantó un muro
y eligió quedarse sola, no indefensa.
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Autor:
Andrés DC (
Offline) - Publicado: 7 de mayo de 2026 a las 19:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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