Noemí Silva

En estas paredes blancas,

donde mis padres solían dormir,

me miento,

me hago un cúmulo de ansiedades,

y no hay espacio para otros pensamientos que no te incluyan.

 

Las risas que compartimos,

los secretos que guardamos,

los besos que nos dimos,

los abrazos que escondimos.

 

Eres la primera persona en la que confié completamente,

la primera que me vio en mi peor momento,

la primera que me deshila el corazón

por mis propios errores.

 

Sé que algún dia me dejaras de hablar,

mas no te odiaré, todo lo contrario;

no hay nadie mejor que tú (o al menos eso creo).

Comentarios +

Comentarios2

  • Daniel Omar Cignacco

    Este poema destaca por su economía de recursos y su alta carga confesional. No busca adornos innecesarios, sino que se apoya en la crudeza de lo cotidiano para construir una atmósfera de vulnerabilidad absoluta.

    Aquí te detallo los puntos más fuertes desde una perspectiva crítica:

    1. El uso del espacio como espejo
    El inicio con las "paredes blancas" y la referencia al dormitorio de los padres es un acierto narrativo. Establece un contraste entre la pureza/vacío del color blanco y el ruido mental del "cúmulo de ansiedades". Al situar la escena en un lugar con carga generacional, el poema adquiere una dimensión de soledad mucho más profunda: el autor está en un sitio de pertenencia, pero se siente ajeno a sí mismo.

    2. La deconstrucción del "Primer Amor"
    El poema evita los clichés románticos habituales. En lugar de idealizar la relación, se enfoca en la exposición. La frase "la primera que me vio en mi peor momento" transforma el sentimiento en algo más pesado que el simple afecto; es un vínculo basado en el conocimiento de las sombras. El verbo "deshilar" es una metáfora precisa: no es una ruptura violenta, sino un desmantelamiento progresivo y doloroso.

    3. Honestidad y Autocrítica
    Es refrescante encontrar un texto donde el hablante lírico asume la responsabilidad: "por mis propios errores". Esto aleja al poema del victimismo y lo sitúa en el terreno de la introspección honesta. El autor no solo sufre por la posible pérdida, sino por la conciencia de su propio papel en ese desenlace.

    4. El cierre: El quiebre de la idealización
    El paréntesis final "(o al menos eso creo)" es, quizás, el mejor momento del poema. Es un golpe de realidad que rompe la sentencia absoluta de "no hay nadie mejor que tú". Ese breve instante de duda humaniza al narrador y sugiere que, aunque el dolor es real, existe una chispa de racionalidad que sabe que el mundo seguirá girando.

    En resumen: Es una obra que logra transmitir una intimidad claustrofóbica. La estructura es sencilla, pero la selección de palabras (especialmente "mentirse", "cúmulo" y "deshilar") le otorga una textura lírica muy sólida. Es un poema que no pide permiso para ser triste, y esa es su mayor virtud.

    • Noemí Silva

      Muchas gracias por tu análisis Daniel. Pensaba que a nadie le iba a gustar este poema debido a su tono pero me equivoqué jajaja.

      Efectivamente traté de evitar clichés al momento de escribir este poema. Siempre me gustó la idea de "deshilar" un corazón, como algo que se haya hecho a consciencia y de una forma muy íntima y devastadora. Todos los momentos que pasé con esta persona los guardo muy dentro de mi alma en un intento de hacerme feliz con lágrimas en los ojos. Todavía duele que haya terminado, mas tengo una leve esperanza de que podría tener al menos una amistad con la persona ya que nunca fue una mala influencia, todo lo contrario.

      Saludos desde Chile.

      • Noemí Silva

      • Kei-chan

        Está bueno (^-^)



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.