En estas paredes blancas,
donde mis padres solían dormir,
me miento,
me hago un cúmulo de ansiedades,
y no hay espacio para otros pensamientos que no te incluyan.
Las risas que compartimos,
los secretos que guardamos,
los besos que nos dimos,
los abrazos que escondimos.
Eres la primera persona en la que confié completamente,
la primera que me vio en mi peor momento,
la primera que me deshila el corazón
por mis propios errores.
Sé que algún dia me dejaras de hablar,
mas no te odiaré, todo lo contrario;
no hay nadie mejor que tú (o al menos eso creo).