El miedo no es mi amigo.
No me da la mano
ni me promete calma.
Tampoco es mi enemigo.
No viene a destruirme
ni a robarme la vida.
Pero vive conmigo.
Se sienta en una esquina del pecho,
observa sin hablar,
respira cuando yo respiro
y a veces
respira más fuerte.
No siempre lo entiendo.
A veces me encoge el mundo,
a veces me lo señala.
No le he puesto nombre,
porque nombrarlo sería
querer dominarlo.
Y no.
No lo domino.
Convivo.
Hay días en que pesa,
como una sombra pegada al suelo.
Y otros…
en que solo es un susurro
que me recuerda
que sigo sintiendo.
He querido echarlo,
cerrarle la puerta,
olvidar que existe.
Pero siempre vuelve
sin hacer ruido,
como vuelven las cosas
que aún no han terminado de decirse.
Así que lo dejo estar.
No le hablo,
pero tampoco huyo.
Porque he aprendido algo,
sin libros, sin teoría:
lo que vive contigo
no siempre viene a dañarte.
A veces
solo espera
a que lo mires sin temblar.
Antonio Portillo Spinola ©️
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de mayo de 2026 a las 06:46
- Comentario del autor sobre el poema: El trauma y la resiliencia caminan juntos.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Salva45, Daniel Omar Cignacco, rosi12, El Hombre de la Rosa, Hernán J. Moreyra, Osler Detourniel, Pedro Novoa Pavon Novoa, racsonando

Offline)
Comentarios2
Pues me ha encantado este poema tan íntimo tuyo, Antonio. Es al mismo tiempo un poco triste y un mucho de esperanzador. Muy resiliente como dices en tu comentario. El miedo, a parte de enfrentarlo, a veces, hay que saber vivir con él, porque, normalmente, te hace más fuerte. Enhorabuena!!! Un abrazo, amigo
Gracias, Salva.
Tu lectura no se ha quedado en la superficie, y eso se siente. Has sabido escuchar lo que el poema no dice en voz alta, ese pulso entre la herida y la luz.
Sí… el miedo no siempre se vence; a veces se sienta a nuestro lado y aprende a respirar con nosotros. Y en ese pacto silencioso, uno se vuelve más hondo, más verdadero.
Me alegra que hayas encontrado esperanza ahí donde también hay sombra. Al final, quizá escribir no sea otra cosa que eso: alumbrar lo suficiente para no perdernos del todo.
Un abrazo grande, de los que no hacen ruido pero sostienen.
Magnificas estrofas has escrito hoy en Poemas del Alma para deleite de los buenos poetas estimado Antonio Portillo
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Querido Críspulo,
tus palabras llegan como brisa buena, de esas que no hacen ruido pero lo cambian todo.
Si estos versos han encontrado hogar en tu mirada, entonces ya no me pertenecen…
se han vuelto compartidos, como el pan y la memoria.
Gracias por leerme así, con ese respeto antiguo que solo tienen quienes también conocen el peso y la luz de la palabra.
Te abrazo desde este rincón donde escribo,
con la certeza de que la poesía sigue viva… porque aún hay quien la siente.
Antonio
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