Te amé hasta romperme,
hasta quedarme sin nombre en mi propia piel,
hasta que mi voz solo sabía decirte
aunque ya no estuvieras.
Fuiste mi herida más hermosa,
mi error más perfecto,
la forma más cruel
en la que aprendí a amar.
Te quise con esa locura
que no pide permiso ni perdón,
con el tipo de amor
que se vuelve incendio…
y luego ceniza.
Y mírame ahora,
recogiendo pedazos de lo que fui contigo,
hablándole al vacío
como si aún pudieras escucharme.
Porque no te fuiste del todo,
te quedaste en cada cosa absurda:
en las canciones, en el silencio,
en este maldito corazón que no entiende.
Pero ya no estás…
y eso es lo único que importa.
No hay regreso,
no hay destino que nos cruce otra vez,
no hay milagro que repare
lo que se murió sin avisar.
Te perdí…
y en ese instante
también me perdí yo.
Y aunque la vida siga,
aunque el mundo no se detenga,
hay algo aquí dentro
que se quedó contigo para siempre.
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Autor:
El poeta de media noche (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de mayo de 2026 a las 20:52
- Comentario del autor sobre el poema: Amores casi algo son los que mas duelen por que son los únicos que te ilusionas y todo lo que deseaste jamas se cumplen y el dolor es inevitable
- Categoría: Triste
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Jose de amercal, Santiago Alboherna

Offline)
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