Yo anhelaba vislumbrar por una ventana
un sol radiante y cálido
que traspasara mi alma
sin desasosiego ni altanería,
pero contemplé un frío inesperado
que tomó mi cuerpo calmado, tierno
y vivo para relatarlo;
una decepción más y sigo atestiguando.
No huí detrás del dolor,
ellos me acecharon
y mis pies pequeños no pudieron
escapar tanto para no ser alcanzado.
Un año de soledades y desprecios...
no sabía ni el significado de eso,
solo asumí la desgracia y el desconsuelo
como algo poético.
Solo saboreé lo amargo y cuando tragué,
conocí el dolor, pude conocer su sabor
y no me agradó.
Seguí asumiendo y aceptando,
y entre tanto y tanto
solo quise
dejar de sentir este amargo.
Seguiré rondando por su casa,
tal vez logre hallar tu mirada
que disipe mi amargura y nostalgia.
-
Autor:
Aliz (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de mayo de 2026 a las 01:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Jaime Correa

Offline)
Comentarios1
🫂
🫂 saludos
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.