Mi corazón sediento de tus risas,
Te habla en medio de esas lagrimas confundidas con la brisa,
Y pronuncio tu nombre, aquel tan esquivo a mis sueños,
Y en silencio vuelvo a amarte, como cuando te conocí por primera vez.
Me pregunto en que parte de mi vida,
Te convertiste en aquel oasis de amor y de Esperanza?
Y mis labios vuelven a decir tu nombre al pie de la orilla de tus besos,
A la sombra de tus alas de ángel, al compás del sonido detallado de tu corazón.
Decir tu nombre, decirlo y dibujarlo otra vez aqui en mi pecho,
Mientras las golondrinas atraviesan mi cuerpo,
Como si fueran flechas de Amor... y de consuelo.
Tengo al silencio atrapado en un cofre escarlata,
Y es que solo así puedo hacer eco de tus besos
Y llamarte por tu nombre en todo el cielo que nos cubre,
Porque en algún lugar de esta tierra podria hallarte...
Sentada frente al mar hablándole a las olas,
Con un jazmín entre tus manos mientras callas un rezo,
Una espera, una esperanza;
Y te envío entonces un mensaje hecho con sueños y un dulce abrazo,
Y te pido... espérame, porque mientras pueda seguir pronunciando tu nombre,
Seguirá viva la llama viva de mi Amor y de mi paciencia,
Porque eres tu... porque las golondrinas al atravesar mi pecho...
Me dijeron tu nombre.
-
Autor:
Alejandro Iza (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de mayo de 2026 a las 07:48
- Comentario del autor sobre el poema: El Amor no fue inventado, solo fue descubierto desde el momento en que empezamos a extrañar a alguien, cuando la llevabamos en los pensamientos, en el corazòn palpitante que se estrujaba al recordarrla... al decir su nombre en voz muy queda, muy callada... porque algunas veces...a veces... Amamos con nuestra intimidad, con nuestro aliento, y unas palabras que no consuelan, pero que nos hacen suspirar...cuando decimos su nombre...
- Categoría: Amor
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Antonio Pais

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.