Mi corazón sediento de tus risas,
Te habla en medio de esas lagrimas confundidas con la brisa,
Y pronuncio tu nombre, aquel tan esquivo a mis sueños,
Y en silencio vuelvo a amarte, como cuando te conocí por primera vez.
Me pregunto en que parte de mi vida,
Te convertiste en aquel oasis de amor y de Esperanza?
Y mis labios vuelven a decir tu nombre al pie de la orilla de tus besos,
A la sombra de tus alas de ángel, al compás del sonido detallado de tu corazón.
Decir tu nombre, decirlo y dibujarlo otra vez aqui en mi pecho,
Mientras las golondrinas atraviesan mi cuerpo,
Como si fueran flechas de Amor... y de consuelo.
Tengo al silencio atrapado en un cofre escarlata,
Y es que solo así puedo hacer eco de tus besos
Y llamarte por tu nombre en todo el cielo que nos cubre,
Porque en algún lugar de esta tierra podria hallarte...
Sentada frente al mar hablándole a las olas,
Con un jazmín entre tus manos mientras callas un rezo,
Una espera, una esperanza;
Y te envío entonces un mensaje hecho con sueños y un dulce abrazo,
Y te pido... espérame, porque mientras pueda seguir pronunciando tu nombre,
Seguirá viva la llama viva de mi Amor y de mi paciencia,
Porque eres tu... porque las golondrinas al atravesar mi pecho...
Me dijeron tu nombre.