Dosis del pasado

José Pablo Bejarano Paredes

Me han derrocado por fin de tu ser,

cuando creía tu amor infalible

nos alcanzó aquel epílogo horrible

y marchitó tu arcoíris, mujer.

 

Nuestra pasión terminó por barullo,

por tanta abulia, por tanta apatía,

porque la culpa fue tuya y fue mía

aunque dijera otra cosa el orgullo.

 

Aquellos días que juntos vivimos,

no volverán aunque el tiempo regrese

pues ya murió la ilusión que tuvimos,

 

porque no hay forma de que el sufrimiento

que me hace daño y también me estremece,

me deje en paz aunque sea un momento.

 

Y ya verás, corazón indecente,

que no planeo cambiar tu destino;

yo decidí bifurcar el camino

y desterrarte, por fin, de mi mente,

 

y mi deseo es mirarte feliz

y no enlazada a los hombres infames,

para que lágrimas ya no derrames

sobre tu rostro perfecto de lis.

 

Ya no te inmerses jamás en la hiel

sino en un mar de infinita alegría

que tenga amor verdadero a granel,

 

para que tú, de mi vida, lejana,

puedas borrar la fatal cobardía

con que eclipsé tu mirada temprana.

 

Al embriagarme en tu rojo embeleso

que danza igual que frontera de mar,

me he percatado que debo nadar

siempre en la extinta laguna de un beso,

 

y que la cuita alojada en mi mente

solo con dosis de nuestro pasado,

con un suspiro febril y encantado

se marchará de manera silente.

 

Yo mientras tanto, diré una mentira

al corazón para hacerle creer

que hay otro rostro y ahora me inspira,

 

para salvar la tristeza terrible

con la que tú fusilaste, mujer,

las ilusiones de mi alma sensible.

 

Ya sin tu amor, por caminos distantes,

voy orbitando los rasgos del mundo

con equipaje mortal, tremebundo,

ya sin quimeras o sueños de amante.

 

Sin tu presencia, no logro cantar,

he aterrizado en el negro mutismo

que me va hundiendo en el tétrico abismo

donde las cuitas se vuelven un mar,

 

y, sin embargo, el vergel de dolores

que entre los dos conseguimos hacer

lo vencería un racimo de flores,

 

porque, aunque al fin se marchó nuestro amor,

siempre estarás impregnada en mi ser,

como balandro de paz, sin rencor.

 

Fecha: 2012 

  • Autor: Poeta guatemalteco (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 3 de mayo de 2026 a las 02:58
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1
  • En colecciones: Poemas.
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