Marqué tu número como quien
abre una ventana vieja
para ver si todavía duele el aire.
Atendiste al tercer timbre
con esa voz que antes me desarmaba
como se desarma una ciudad en lluvia.
Dije hola sin temblor,
sin el nudo de otras veces,
y me sorprendí a mí misma
siendo simplemente alguien
que llama un martes por la noche.
Me contaste de ella
con cuidado de cirujano,
midiendo cada sílaba
como si yo fuera a sangrar.
No sangré.
Te pregunté su nombre
y lo dije en voz alta,
lo mastiqué despacio,
y era apenas una palabra,
no una herida.
Entonces entendí
que el amor no se va de golpe
sino que un día
simplemente
ya no está
cuando uno va a buscarlo.
Me despedí sin drama,
sin el peso de los finales,
como quien cierra una novela
que estuvo buena
pero ya se terminó.
Y lo más extraño, lo más tuyo,
fue que temblaste tú.
-
Autor:
Diego Pantoja (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de mayo de 2026 a las 17:07
- Categoría: Amor
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.