NO PERTENEZCO A ESTE SIGLO

JUSTO ALDÚ


AVISO DE AUSENCIA DE JUSTO ALDÚ
Estaremos en ausencias intermitentes.
 

No pertenezco a este siglo.

Me lo dijo el polvo cuando aprendió a escribir mi nombre en las mesas vacías,

cuando las sillas comenzaron a mirarme con la tristeza de los ahorcados.

 

Camino entre relojes que mastican su propia lengua de metal,

y el tiempo -ese perro sin dueño- me olfatea con desconfianza,

como si yo fuera un error en su genealogía de minutos.

 

Mi sombra no coincide conmigo.

A veces llega antes,

otras se queda atrás,

como si supiera caminos que mi carne ha olvidado.

 

He visto el cielo abrirse como un libro prohibido

y de sus páginas caer ciudades que no tuvieron infancia,

solo ruinas recién nacidas.

 

Las voces modernas me atraviesan

como trenes que no detienen su velocidad ni para la muerte,

y yo, detenido en una estación sin nombre,

aprendo a respirar en otra frecuencia del mundo.

 

No pertenezco a este siglo:

mis pensamientos todavía usan túnica,

y mis dudas rezan en latín dentro de un templo sin dioses.

 

A veces intento encajar en la geometría del presente,

pero las esquinas se rompen cuando las toco,

como si la realidad fuera un vidrio mal recordado.

 

He amado sombras que no proyecta ninguna lámpara

y he conversado con espejos que olvidaron mi rostro

en algún siglo que aún no ha sido inventado.

 

Me llaman anacrónico,

pero no saben que el futuro me expulsó primero

por exceso de memoria.

 

Y sigo aquí,

con un pie en la ceniza del ayer

y otro en la lluvia que todavía no cae,

esperando que el mundo decida

si soy fantasma

o profeta sin época.

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026

 
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios9

  • Mª Pilar Luna Calvo

    Eres perfecto, no tienes época ni edad, lo mejor, y el mundo que pase su tiempo decidiendo y así no piensa en otras cosas. Te ha quedado muy bien el poema, de un rebelde. Un abrazo Justo.

    • JUSTO ALDÚ

      😂jejeje. Absurda realidad es la que vivimos Ma. Pilar. Tocar lo intocable con nuestras letras más allá del tiempo y del espacio. Ese es el siglo que hoy pretendemos, pero por momentos me hallo como viviendo otra vida.
      Muchas gracias por tu comentario.

    • Lualpri

      Estimado amigo Justo...

      A veces creo que yo tampoco pertenezco a este siglo.

      Un abrazo y como siempre, gracias por compartir tus letras.

      Que tengas un excelente día!

      • JUSTO ALDÚ

        Sentemonos en una mesa amigo tú con tu mate y yo con mi café. Juntos disfrutemos de este tiempo sin tiempo.

        gracias por tu comentario.

      • CARMEN DIEZ TORÍO

        Querido amigo: siempre tienes la capacidad de sorprenderme. Cada día, cuando entro en tu espacio, me quedo en pausa al leer y releer tus escritos, ya sean en prosa o en verso. Y hoy, un día más, he quedado impactada, suspendida en ese tiempo que tú trazas con tu pluma, entre ese ayer y ese hoy que describes de una forma tan propia y también tan brutal. Esa sensación de no pertenecer a ningún tiempo está llevada con imágenes poderosísimas, oscuras y bellas a la vez. Hay versos que se quedan resonando, como el del futuro expulsándote por exceso de memoria: eso es una maravilla Me gusta mucho cómo conviertes el desarraigo en algo casi mítico, como si hablaras desde todos los siglos y desde ninguno. Se nota sensibilidad, imaginación y saber hacer. Gracias por compartir. Feliz día. Un fuerte abrazo

        • JUSTO ALDÚ

          Amiga amiga. Te agradezco que coincidas en este texto, que lo comentes con tu acostumbrada sinceridad y que lo sientas.

          Un fuerte abrazo de hoy y siempre. No importa en qué siglo nos encontremos, siempre hay un momento para compartir.

        • EmilianoDR


          Me llaman anacrónico,
          pero no saben que el futuro me expulsó primero
          por exceso de memoria.

          Me da gusto que el tiempo te haya traído a este tiempo.
          Los poetas son atemporales amigo Justo y los que tienen tanta memoria se le adelantan al reloj.
          Me ha gustado muchísimo, y gracias por compartirlo.
          Cordial saludo.
          .

          • JUSTO ALDÚ

            Siempre hay lugar para agradecer un buen comentario Emiliano.

            Saludos

          • David Arthur

            ....A veces intento encajar en la geometría del presente,

            pero las esquinas se rompen cuando las toco,

            como si la realidad fuera un vidrio mal recordado.....

            hoy en día Justo, habrán mucha gente que piensan o desean no pertenecer a este siglo.

            Buena inspiración en tus letras.

            Saludos en un abrazo
            David

            • JUSTO ALDÚ

              Así dicen, que todo tiempo pasado fue mejor... No lo sé. Son solo letras, pero te agradezco el comentario sincero.

              Saludos

            • Marie Paule

              ¿Existe el tiempo?
              ¿Sin memoria, existiría el pasado, y por consiguiente el futuro?

              "Me llaman anacrónico
              pero no saben que el futuro me expulsó primero
              por exceso de memoria"

              Quizá, paradójicamente, no pertenezcas a este siglo - ni a ningún otro - sólo porque vives en un presente eterno.

              Un poema HERMOSO Y PROFUNDO, con imágenes tan evocadoras...

              Un abrazo

              • JUSTO ALDÚ

                Muchísimas gracias Marie Paule. Te extrañé mucho, pero ya no. Sé que estás ahí.

                Escribe cuando te llegue la inspiración y estés lista amiga.

                Saludos

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, amigo JUSTO, por este excepcional poema de gran contenido filosófico. Se percibe cómo el sentimiento de dislocación temporal, de no pertenecer a la era presente, se manifiesta como una profunda introspección filosófica. En ese marco, las metáforas del polvo que escriben el nombre del ser, las sillas que miran con la melancolía de los ahorcados, y los relojes que mastican su propia lengua de metal, configuran un paisaje existencial donde el tiempo mismo deviene un ente ajeno y desconfiado. Por otra parte, la sombra desincronizada, los relojes de arena que se abren como libros prohibidos y las ciudades sin infancia son imágenes potentes de una alienación radical. Así las cosas, la voz poética podría percibirse como un desajuste en la línea del tiempo, enfrentándose de este modo a la complejidad de las expresiones contemporáneas y la geometría cambiante del presente. Por ende, la memoria excesiva, que nos invita a reflexionar sobre el pasado, y la dualidad entre lo que ha quedado atrás y lo que está por venir, sugieren una condición de observador perspicaz, quizá incluso de figura histórica que se encuentra en un estado de espera, reflexionando sobre la identidad de su época.
                Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

              • El Hombre de la Rosa

                La poderosa genialidad de tu pluma se mece en el laberinto de la buena poesia estimado Panameño y amigo Justo Aldú
                Recibe un abrazo de Críspulo desde España
                El Hombre de la Rosa

              • Brom Beto

                Hay momentos cruciales en los cuales hasta los instantes toman la palabra, y entonces el ego dice basta, y todo lo que queda es historia.
                Perderse entre tus estrofas es un viaje que no cansa, muy por el contrario.
                ¡Mis felicitaciones, colega de la pluma!
                Shalom



              Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.