La firma de Dios

julio de guernica

Como el artista destaca 

a sus obras más selectas,

estampándoles su firma

en donde todos la vean,

y algún detalle secreto

que realce su belleza.

Asi Dios dejó en tu boca 

ese mágico diastema 

que ilumina tu sonrisa 

con fulgor de mil estrellas;

y para que nadie dude

cual es su obra más perfecta

la ha autografiado orgulloso

con un lunar en tu pierna.

En tus ojos infinitos

dejó ventanas abiertas

para entrar al paraíso 

que tu mirada refleja;

puso en tu piel el perfume 

de jazmines y gardenias,

y en el cáliz de tu boca

un manantial de agua fresca

con sabores de ambrosía

y con dulzura de néctar.

Solo basta con mirarte 

para perder la cabeza,

para adquirir la locura

que la razón enajena,

para hacer que el corazón

pueda latir con más fuerza,

para sentir en el alma 

la gloria de tu belleza.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.