REGRESO A MI

Luis Ernesto Hernández Aguirre



*REGRESO A MI*

Con motivo del Día del NIÑO

 

¿Dónde estás,

no te veo junto a mí?

con eso me haces sentir

confundido y asustado,

perdido y desconsolado

si ya no te puedo oír

o si tus pasos se van

 

Aquí he estado

mi pequeño y dulce niño

¿acaso no habías visto?

si solo he estado creciendo

y al mismo tiempo queriendo

alcanzar lo que quisimos

y lo que un día soñamos

 

¿No mirarás?

¿o cuándo se va a construir

no te puedes permitir

mirarme tan solo un poco

o recobrar el asombro

de lo que te ha hecho reír

y lo simple disfrutar?

 

Jamás fue eso

aun no puedes entender

que algún día hay que crecer

y hacer cosas importantes,

valiosas y relevantes

que no logras comprender

con tu noble entendimiento

 

Cuáles serán

las cosas maravillosas

que demandan tu valiosa

curiosidad absoluta,

será la brisa menuda

en aquel jardín de rosas

donde alegre jugarás,

o imaginar

un universo grandioso

de aventuras y de gozo

que con un destartalado

balón, un juguete o un palo,

has triunfado victorioso

mientras ríes sin parar

 

O descansar

tu cuerpecito cansado

en el seguro regazo

de tu papá que paciente

te acaricia dulcemente

en tu bello rostro exhausto

por tanto jugar y jugar

 

No hablo de eso.

Me refiero a trabajar

y adulación alcanzar

por ganar mucho dinero

y conseguir los anhelos

que lo mundano te da

y va alimentando tu ego

 

¿Si lo vale?

todo tu ser, tu energía,

tu corazón y tu vida

para lograr todo aquello

que es superfluo y pasajero

que se lleva esa alegría

que alguna vez disfrutaste

 

Tú quién eres

pequeño que me confrontas

y que sincero cuestionas

lo que yo daba por hecho,

dime tú con qué derecho

me examinas y me afrontas

con claridad elocuente

 

¿No lo ves?

yo soy aquel tierno infante

que descansaba distante

en tu corazón ocupado

de tanto preocupado

por temas insignificantes

y te has dejado de ver

 

Soy tu niño,

la imagen vieja y borrosa

de aquel niño que atesora

la benignidad del alma,

las sonrisas encontradas

en realidades valiosas

que me hicieron ser tú mismo

 

Ven a mí,

deja tibio acurrucarte,

permite tierno curarte

de los tiempos los olvidos,

aquellos sueños perdidos

en las sendas que buscaste

por regresar hacia ti

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.