La arboleda se anuncia silenciosa
tras la sombra del regio campanario
y corona la cumbre religiosa
el efluvio fatal del escenario.
En sus lomas doradas cae el llanto
retorcido del cielo mutilado
y un suspiro de niebla apasionado
se desprende del labio con su encanto.
Me descubro desnudo y sin engaño
en tus verdes jardines exaltados
con el brío sensato de los sabios.
Y deseo en el alma y en la carne
desangrarme en tus tierras inmortales
para ser en tu estela primavera.
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Autor:
Nath. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de abril de 2026 a las 19:05
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 39
- Usuarios favoritos de este poema: **~EMYZAG~**, alicia perez hernandez, Jose de amercal, ElidethAbreu, Martha patricia B, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, Daniel Omar Cignacco, racsonando, JuanDumBass

Offline)
Comentarios1
Nah, que hermoso te ha quedado.
Belleza total en catorce versos.
Abrazos.
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