No fue el destino.
No fue la suerte.
Fue este único gesto que desgarra:
elegir.
Cerrar la puerta
aunque algo dentro quiebre
como hueso astillado,
aunque al otro lado queden nombres
todavía respirando.
Decir no
cuando esperaban mi silencio.
Decir sí
cuando el miedo me abría la garganta.
Tomar la vida
no como quien recibe el golpe,
sino como quien muerde el filo.
Decidir nunca es limpio:
arrastra las tripas,
cercena amarras a mordiscos,
abre tajos que ni la lluvia puede lavar.
Pero hay un instante —solo uno—
en que el mundo retrocede un paso,
te mira con asco,
y por fin entiende
que ya no puede doblarte las rodillas.
Ahí ardes.
Ahí empiezas a sangrar.
Antonio Portillo Spinola ©️
-
Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de abril de 2026 a las 05:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 50
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio Pais, Daniel Omar Cignacco, Éusoj Nidlaj, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez, racsonando, antonio cuervo

Offline)
Comentarios1
Y sangra poesía pura.
Me ha gustado mucho tu libro, Vale la pena leerlo por Pérez-Molina, por Elbio, por el guano flotante, y por esa imagen definitiva: las palomas de Flores cargando la Cifra Infinita sobre los techos chatos del barrio, mientras la gente compra pan completamente ajena.
Muy recomendable, con la advertencia de que el libro sabe cuándo debería terminar, pero elige no hacerlo. Gracias Daniel.
Gracias por leerlo . Podes compartirlo , reseñarlo en redes, recomendarlo. Es un libro infinito.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.