Algo cede
sin romperse.
Se afloja
desde adentro,
como si supiera
cuándo.
Lo que estaba unido
se separa
con cuidado,
sin prisa,
sin ruido.
En la discreción
de lo cotidiano.
Con la delicadeza
que la tierra concede,
lo mínimo
empieza a embellecer
lo que toca.
Surgen formas
que no estaban,
o que no se veían.
Nada estalla.
Todo se abre
lo suficiente
para dejar pasar
la luz.
Y en ese gesto mínimo,
casi imperceptible,
el mundo
se vuelve más claro,
más habitable—
aunque sea
por un instante.
-
Autor:
Uriel F (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de abril de 2026 a las 11:09
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema observa un cambio mínimo que ocurre a la vista de todos y, sin embargo, suele pasar inadvertido. La vida actual nos lleva de prisa a todos lados y cada vez nos detenemos menos a contemplar los pequeños detalles que el mundo tiene para los que habitamos en el. Desde ese gesto casi imperceptible, sugiere que lo esencial no irrumpe: se abre con calma, en silencio, y transforma el entorno sin anunciarse. Es una invitación a atender lo discreto, a reconocer que en esos procesos cotidianos se sostiene una forma de belleza que vuelve el mundo más habitable, aunque sea temporalmente. Uriel Flores. 2026
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, ElidethAbreu, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios2
El poeta es el encargado de hacer ver a los demás, ese mundo que otros ignoran por falta de sensibilidad, o por situaciones dolorosas, que les impiden ver la maravilla que nos rodea.
Buen tema y letras.
Saludos Poeta Uriel F
La belleza de tus letras brillan en el firmamento de la poesía estimado Uriel
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El Hombre de la Rosa
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