A veces llega sin aviso,
como un ruido que nadie más oye,
pero que en mi pecho grita.
El aire pesa,
como si respirar fuera un trabajo,
y el corazón corre
sin saber a dónde huir.
Los pensamientos no caminan,
corren, tropiezan, se empujan,
repiten lo mismo
hasta desgastarme.
Todo parece demasiado:
el tiempo, la gente, el silencio…
incluso yo.
Quiero calma,
pero la calma se esconde,
y me deja sola
con este nudo invisible
que aprieta
y no se ve.
Y entonces entiendo:
no es que el mundo esté cayendo…
soy yo
tratando de sostenerlo todo
mientras me rompo en silencio.
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Autor:
La Voz Anónima (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de abril de 2026 a las 10:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Poesía Herética, Eduardo Rolon, Antonio Pais, Osler Detourniel, El Hombre de la Rosa, Jose de amercal, Sheilo Sanz, Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Cuando la pluma escribe la unión de las letras hacen versos y el papel dice lo que piensa la mente del que lo plasma estimado La Voz Anónima
Saludos afectuosos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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